Es lo más importante en esta vida, llena de obstáculos. Caer, levantarse, aprender y seguir forma parte de nuestro crecimiento. Solo hay que fijarse en los primeros pasos de un bebe. Las manos del amor de sus padres estan ahí, para que lo sostengan cuando lo necesita y lo animen cuando desista.
Yo tengo la bendita suerte de cada vez que me caigo, tener unas manos que me alzan y me animan a seguir adelante. Amo la vida y la persona en que me estoy convirtiendo. Yo mismo. Mi mayor obstáculo de todos no es otro, que yo, mi mente. Me caí y unas manos me sostuvieron. Estoy de pié y con ganas de seguir avanzando. Estoy recuperando la confianza en mi, en la vida y en cuantos me rodean. No es el final de un camino, sino un nuevo principio. Otro intento de levantarme y aprender a caminar por el camino de la vida con pasos firmes.
Sé que volveré a caer, a tropezar, pero no me daré por vencido. Sé que siempre tendré las manos de la vida que me volveran a levantar, que me animará a seguir intentándolo.